“Como la vida es un sueño dentro de un sueño, el universo es un reflejo en un reflejo…” G. Bachelard
La búsqueda inicial de este proyecto es establecer las pautas de construcción del km0, del cuerpo como metáfora de inicio. Las maquetas de las casas han sufrido un giro de 90º. En Simulaciones mirábamos a la casa invadida de vida, pero vacía de sujeto. Ahora miramos al sujeto dentro de la inmensidad intima de su cotidianidad.
La mimesis del sujeto y su reflejo, se establece como una relación diaria, es el primer encuentro de todas las mañanas, de todos los días, de toda la vida. Este juego, me parece espacialmente interesante, al cambiar el reflejo. La sustitución, nos genera una nueva simulación. Nos hace volver al punto de partida: ¿qué pasa con lo que desaparece, confrontado con lo que permanece?
En este trabajo confluyen el hallazgo y la intención. Una imagen, que al inicio es más un accidente, sirve de senda para transformar otras en una realidad de simulacro. Como una suerte de catarsis, el encuentro de la imagen de mi padre y mi hermano, así como la de mi madre y mi hermana, separa y une los sujetos de mi propia inmensidad intima, los personajes de mi cotidianidad. El interés de los resultados, radica en la inquietud, en esa angustia extraña, en la necesidad visual de encontrar explicación.